Joaquín Carbonell una persona muy creativa, y delante de una contabilidad te sientes extraña. Creo que si volviera atrás estudiaría psicología. -Pertenece a una asociación de escritores noveles. -La sede la tiene en Gijón. Yo soy la delegada de Aragón. Y lo cierto es que me dicen: ¿Cuándo dejo de ser novel? Yo creo que nunca, siempre se aprende. También me preguntan: ¿Cuánto tiempo te ha costado escribir la novela? Cuarenta años. -¿Qué escritores admira? -Realmente no tengo un referente literario... Lo que sí puedo decir es que no me gusta nada la pedantería, los autores que se ve que están en posesión de la verdad. -¿Novelas donde no se ve el andamiaje? -Sin duda, lo único importante es la historia. No soporto incluso ese lenguaje pednte y dificultoso que aleja al lector. -¿En qué anda ahora? -Corrigiendo mi nueva novela. Las herencias del tiempo me ha dado y me sigue dando muchas alegrías. Le he dedicado mucho tiempo; estás todo el día trabajando con el ordenaador, llegas a casa y sigues con el ordenador por la novela. -Sigo pensando que tenía alguna deuda personal que saldar... -Llámalo deuda con mi gente de entonces. |


