Si hubiera que definir a Rafaela Becerra Procopio habría que decir en primer lugar que es gaditana. Eso le marca el destino y la personalidad a fuego. Fuego es alguien que se atrevió en su tiempo a desafiar a la sociedad, estudiando Profesorado Mercantil en una época en que esa actividad era propia de hombres. El arte también llamó a su puerta y estudio Solfeo y Piano, Dibujo Artístico, Dibujo Lineal y ha continuado llenando su vida con talleres literarios, cursillos, presentaciones de libros, recitales, mesas redondas. Además es fundadora y mantenedora de «La Tertulia», difícil actividad que conlleva un gran compromiso desde 1990. Es Ateneista de Honor. Ha publicado «...Y una luz brotó del mar» en su primera edición en 1980, de la que ahora ofrecemos la segunda edición, y «Papeles sin romper». Actualmente tiene en preparación «A la vera de la torre Tavira» y «La mitad dividida».