Retrato de una vida cierra un ciclo que se inició con la publicación de Un momento, que ya me voy, seguida de Amarga cita con la muerte, historias estas últimas basadas en hechos imaginarios y concebidos en un amago con la muerte.
El protagonista recobra la conciencia y se plantea narrar su propia vida, la real, desmentir la mala jugada que le proporciona el subconsciente en los instantes finales hacia el tránsito al otro mundo.
Comienza en su niñez con los recuerdos de un asesinato, continuando con los avatares de una vida común de cualquier personaje anónimo y donde tiene cabida la intriga, el odio, los amores... dándole entrada a las pasiones que genera todo mortal.
El autor mantiene la misma constante que le caracteriza, enganchando desde la primera página al lector con situaciones y escenas imprevistas llenas de contenido y con diálogos fuertes y directos. Una obra, en fin, para leer y gozar de su contenido.