Bellas como las orquídeas son las experiencias sexuales que mantiene Marcos en el antiguo reino de Siam y frágiles como la porcelana las relaciones de su entorno afectivo en Occidente. Competitividad, traición y mentira destruyen sus relaciones personales y hacen al protagonista dudar de todo cuanto le rodea. Gratamente sorprendido descubre, lejos de su país, que el sexo es una orquídea delicada, pero resistente si se le sabe añadir ternura. Aunque se siente seguro de sí mismo, está desorientado y tras muchas y nuevas relaciones en donde predominan delicadeza y humanidad conoce el verdadero amor. Una sorpresa para el lector es comprobar que en el país de las sonrisas la verdad se descubre con una simple mirada, pues Tailandia y su gente, a pesar de la mala imagen que se ha querido dar a la opinión pública, es uno de los lugares más maravillosos del planeta y se la debe mirar con la inocencia con que la ve Marcos .