La venganza del friki es una sátira, con toques de humor negro, contra ciertos programas de televisión donde determinados personajes ingenuos sirven de mofa y escarnio para la audiencia. Como en Rebelión en la granja, de G. Orwell, aquí los cerdos, en este caso frikis, se rebelan contra el dueño, o sea, contra el presentador del programa.
La lucha por la audiencia lleva a un canal de televisión llamado Teleñorda y a su presentador estrella, Tony Towers, a traspasar barreras de morbo y vejación humillantes para el ser humano. En este caso uno de los frikis, apodado Tacones, urde una trama con la ayuda de un jublidado resabiado que había sido un mito de la televisión para humillar y vengarse de la todopoderosa estrella Tony Towers.
Están ustedes ante una ficción hilarante, descarnada, llena de humor, pero sobre todo ante un argumento de sensatez, donde el ingenuo corderito caza al lobo y lo pone en ridículo ante una aborregada audiencia que se da cuenta de que está siendo manipulada.