Dámaso Vargas y Andrea Vadillo eran un matrimonio. Él, ingeniero agrónomo y trabajaba en el Ministerio de Agricultura. Ella, pediatra y prestaba sus servicios en el Hospital del Niño Jesús. Tenían dos hijos: Sergio y Cruz, todos naturales y residentes en Madrid. Los dos hermanos, al terminar todos los estudios, pasaron a la universidad. Sergio se matriculó en la Facultad de Sicología, y Cruz, en la de Magisterio. Al terminar la carrera y la tesis doctoral, Sergio ingresó en la Academia de Policía y Cruz fue contratada en un colegio público para impartir enseñanza primaria. Con esta novela se quiere rendir homenaje de gratitud y admiración a todos los Cuerpos de Policía de España por el específico y sacrificado servicio que prestan velando por nuestra seguridad y tranquilidad.