Esta novela autobiográfica va cargada de sorpresas, sospecha, incomprensión, dolor... Pero también hay ratos de espontánea vivacidad y agrado, porque la guerra como la vida - que parte de ella es - también es variable. Pero siempre resaltará la sorpresa, el impacto sensible y moral de un joven de 20 años que es apolítico, de Acción Católica, y al que cogio la guerra civil en Madrid, en el regimiento de Artillería nº 1, como soldado profesional por ser hijo de militar. Resulta interesante ver cómo el espíritu cristiano, caritativo y sincero es dolorosamente barrido por políticos revolucionarios y criminales que, faroleando humanismos, fusilaban de noche a millares de religiosos y creyentes. Y ante todo, la lucha, disimulada y oculta, por seguir su carrera como buen militar profesional y su conciencia limpia. |