Las historias pueden ser contadas de diversas formas. No es cuestión de opiniones, sino de estilo al observar lo que se mira. Sus personajes, fuertes, sencillos o metódicos, mezclados en situaciones de guerra o sus consecuencias, es la desesperación que produce el miedo ante la vida. Pero en esta obra todo trasciende mucho más. Ella, como cronista, podría haber tomado un periodo de tiempo y mostrarlo ante nuestros ojos. Así veríamos como eran las casas, las costumbres, los rasgos sociales y todo ello mezclado magistralmente con las palabras, audaces pero sencillas de su autora. |